Exposición
La exposición refleja el primer segmento de la actividad poética de Miguel Hernández a través de una gran cantidad de documentos sacados a la luz de manera inédita; piezas manuscritas por el autor, correspondencia autógrafa y prensa de la época.
Esta etapa de su vida ha sido delimitada por el Centro Hernandiano desde los primeros versos del poeta oriolano hasta la primera publicación impresa de sus poemas: “Perito en Lunas” y el inicio de un nuevo libro.
La muestra ha sido posible gracias a la restauración de 310 manuscritos originales de Miguel Hernández, sometidos a un proceso de limpieza, neutralización de tintas, reposición de papel, injertos, eliminación de manchas, reparación de desgarros y planchado. Todo este material forma parte del legado depositado por la familia en los archivos municipales del Centro Hernandiano, ubicado en la antigua Capilla de la Orden Tercera de Elche.
La exposición se encuentra dividida en seis ámbitos que se desarrollan a continuación:
- Las lecturas
A pesar de que las vicisitudes de la familia y su condición social hacían presagiar la inexistencia de las primeras lecturas del autor, se han conservado algunas de las obras que fraguaron la formación literaria del poeta. Además de seguir a los autores clásicos como Balmes o Fray Luis de León, el descubrimiento de la prensa le hizo posible conocer a poetas de la talla de Neruda, Bergamín o Alberti a través de sus colaboraciones en El Sol, La Verdad y otros periódicos.- El nacimiento a la poesía
El despertar poético de Miguel Hernández comienza de manera casi casual. En uno de sus libros de poemas de Rubén Darío, pueden apreciarse pequeñas ampliaciones autógrafas que el poeta oriolano escribía completando los versos de tan afamado autor.- Primera estación poética: El cuaderno
Todos los autores coinciden al señalar que Miguel comenzó a escribir de forma regular anotando en un pequeño cuaderno breves composiciones. Reconstruido y perfectamente ordenado, este primer poemario mostrado de manera inédita, se perfila como una obra terminada, preparada en sueños para verse en páginas impresas.- Segunda estación poética: Las primeras publicaciones y la esperanza del triunfo
Desde 1930, Miguel comienza a realizar pequeñas colaboraciones en diarios de Orihuela y Alicante. En especial dos hechos son los que le hacen vislumbrar el éxito: el primer premio concedido por “El Orfeón Ilicitano” en marzo de 1931 con motivo de su aniversario y la lectura escenificada a través de un gran cartelón de su Elegía media del toro, en el Casino de Orihuela.- Tercera estación poética: El fracaso madrileño
La experiencia madrileña resultó ser tan ansiada como frustrante. Muestra de ello son las entrevistas que mantuvo con Giménez Caballero en la Gaceta Literaria / El Robinsón Literario de España y Martínez Corbalán, en La Estampa además de la correspondencia en la que expresa su estado de ánimo. Orihuela, a la vuelta, vuelve a desplegar ante Miguel una vida que no desea y que ni siquiera la noticia de la edición de su primer poemario le compensa. - Perito en lunas
La creación de una colección de poesía, Sudeste, por la Verdad de Murcia dará lugar en poco tiempo a una serie de relaciones entre Raimundo de los Reyes, director de la colección, Sijé y Hernández, selladas con el compromiso de editar un poemario de nuestro poeta.- De su amplia producción poética, Miguel selecciona 40 poemas y da una primera ordenación al poemario bajo el título de Poliedros, del cual se puede contemplar su concepción original. Más tarde, un contrato con la Verdad le permite ver la esperada edición de Perito en lunas, el 20 de enero de 1933, considerado, a pesar de que no gozó de la acogida esperada por el poeta, una obra que plasma toda una época de fértil creación.
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